Faros y visión
Usa faros desde la puesta del sol hasta el amanecer y siempre que la visibilidad requiera iluminación. Baja las luces altas dentro de 500 pies de un vehículo de frente y de 200 pies de uno que sigues. En niebla usa luces bajas y reduce para poder parar dentro del espacio visible. Mantén limpios faros, cristales y espejos.
Tormenta de polvo
Si una tormenta severa impide ver, reduce pronto y busca salir completamente de la carretera, lejos de carriles de circulación y del carril de emergencia. Cuando estés detenido fuera de la vía, apaga las luces y quita el pie del freno, para evitar que otros sigan tus luces hacia el vehículo. Permanece dentro con cinturón y espera a que pase. No te detengas en el carril de circulación.
Monzón, calor y zonas altas
Con lluvia aumenta separación y reduce antes de una curva. Si hidroplaneas, suelta suavemente el acelerador y evita frenar o girar bruscamente. No cruces agua que cubre la carretera. Revisa presión y estado de neumáticos: calor extremo, lluvias de monzón y nieve o hielo en zonas altas exigen preparación distinta. Lleva agua y planifica lugares seguros de descanso.
- Luces bajas: 500 pies de frente, 200 al seguir
- Polvo: salir totalmente de la vía y apagar luces
- No entrar a carreteras inundadas